Compartiendo mi libertad

viernes, 12 de febrero de 2016

La distancia...mi castigo?


La mía es relación a distancia... a mucha distancia, nos separan 12000 km. Pese a eso construimos a nuestro alrededor muchos deseos, ilusiones, metas, sueños.
Llevamos 9 meses juntos y espero que nos queden muchos más.
A veces no es fácil, pasan cosas que hacen que la confianza, por momentos se desvanezca, en ambos lados, y si discutimos  los dos nos vamos a dormir mal, y aunque al día siguiente tratemos hacer como que nada paso, son cosas que van resquebrajando la relación.
Cada mañana al despertar me digo  no te  "amargues" pensando cuanto durara esta relación o a donde te llevara. Quiero disfrutarla, vivirla todo lo que pueda con mis cinco sentidos, guardando cada instante  en la memoria, ya que cada noche al irme sola a la cama, cierro los ojos y recuerdo cada segundo, cada gesto, y me lleno de esa hermosa sensación de sentirme  su tesoro, su joya más preciada. Sentirme única.
¿Me sentiría más libre, feliz, plena si en lugar de mantener esta relación a distancia el fuera un Amo de mi país? No lo sé, porque la verdad es que en este momento  no me imagino con ningún otro Dueño.
Pero cada vez que pienso en este tema, acabo confundida y triste y como siempre decimos con Mi Señor Escorpión los patos se desalinean y hacen de las suyas y llegan las dudas, ¿merece realmente la pena este dolor que a veces me oprime el pecho, esta angustia, por la soledad que causa la distancia? Y me respondo “Imagino que sí”, aunque hay días en que no lo veo por mucho que mire...y quiero ponerle fin a todo.
Entonces llega ese mensaje de buenos días lleno de ternura y me arranca una sonrisa, que me ayuda a seguir esperando.
 Porque el BDSM, no es solo dolor, castigos, humillación, el BDSM no es solo el Amo y su mascota,  el BDSM es también permitirse ser hombre y mujer, y expresar los sentimientos que puedan surgir, el BDSM es también ternura, protección, amor.





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